Más diabetes, más obesidad
La diabetes mellitus es una enfermedad crónica que aumenta su incidencia año tras año y que en su evolución afecta negativamente el estado de salud. Según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), se estima que en el mundo 346 millones de personas padecen diabetes. De esa cantidad, el 90 por ciento de los afectados tienen diabetes tipo 2.
Cuando existe obesidad existe diabetes, son dos enfermedades que están muy relacionadas. De hecho, sabemos que más del 85 por ciento de los pacientes que tienen diabetes tipo 2 son obesos.
Si consideramos que la obesidad es una enfermedad que ha aumentado notablemente su incidencia a nivel mundial en las últimas décadas, se entenderá por qué en la actualidad los especialistas advierten sobre la epidemia de “diabesidad” (diabetes + obesidad) como un problema mayor en los sistemas de salud.
¿Qué es la diabetes?
La diabetes es una enfermedad calidad de la circulación. que se caracteriza por un aumento en los niveles de glucosa en la sangre debido a una dificultad para ingresar la misma a las células. La insulina es la hormona producida por el páncreas que tiene a su cargo esta función.
En la diabetes tipo 1, el páncreas genera escasa cantidad de insulina, lo que obliga a quienes la padecen a aplicarse esta hormona diariamente. En el caso de la diabetes tipo 2, hay niveles elevados de insulina que no son efectivos para hacer ingresar el azúcar a las células, lo cual explica el término de “insulinorresistencia”.
Con el tiempo, la diabetes puede generar complicaciones en varios órganos, tales como los riñones, los nervios, los ojos y los pies, que en casos avanzados pueden llevar a una ceguera, diálisis, e incluso a amputaciones debido a la mala calidad de la circulación.
Actualmente hay 7 de cada 10 personas en el mundo con sobrepeso. A la vez, un porcentaje importante de estas tienen obesidad, en gran parte debido a enfermedades metabólicas.
¿Cómo se trata inicialmente?
El tratamiento inicial de la diabetes tipo 2 se basa en la dieta y el ejercicio. Cuando estas acciones no son suficientes para mantener los niveles normales de glucosa en la sangre, es necesario tomar medicamentos que estimulen al páncreas para producir más insulina, o que ayuden a que la insulina trabaje mejor.
En un momento posterior, si estas medidas no logran controlar la glucemia es necesaria la aplicación diaria de insulina. Con todo esto, 1 de cada 5 pacientes tratados no logra nivelar la glucosa en la sangre.
La cirugía metabólica
Se sabe que todo descenso de peso ayuda a normalizar la diabetes tipo 2, y de hecho, la cirugía bariátrica (o la cirugía de pérdida de peso) tiene un marcado efecto antidiabético.
Sin embargo, el hallazgo más importante radica en que algunas cirugías permiten normalizar los niveles de glucemia antes de que se logre un descenso importante de peso. Concretamente, una vez terminada la cirugía los niveles de azúcar en sangre bajan rápidamente, permitiendo la reducción e incluso la eliminación de la medicación.
Este verdadero “efecto metabólico” abrió las puertas al desarrollo de una nueva especialidad, la “cirugía metabólica”, cuyo objetivo se centra en la resolución de la diabetes tipo II y de otras afecciones metabólicas asociadas, además del descenso de peso.
Nuestros resultados confirman que más del 85% de los pacientes operados con diabetes tipo 2 muestran una remisión de su enfermedad (valores de glucosa normales sin ningún tipo de medicación) que se mantiene al cabo de dos años de la operación. Además, se mejora o resuelve la hipertensión arterial y el colesterol alto presentes en la mayoría de los pacientes.
¿CÓMO HAGO SI ME QUIERO OPERAR?
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- La diabetes tipo 2 se asocia a una obesidad tipo I (IMC entre 30 y 35), solo en ese caso, la cirugía está indicada. Por supuesto,
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- Con ese diagnóstico y la intención de avanzar con la cirugía, es necesario realizar estudios de todo tipo para conocer el estado evolutivo de la enfermedad y el estado clínico del paciente.
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- Luego, un grupo de expertos especialistas indica las medidas necesarias para llegar a la cirugía con un “riesgo controlado”, es decir con todos los parámetros en su mejor nivel.
- Las técnicas mini invasivas, permiten realizar cirugías complejas con gran detalle, lo que otorga mucha seguridad al procedimiento, además de permitir una pronta recuperación y un reintegro temprano a la actividad laboral, ya que todo se realiza a través de incisiones no mayores a 1 cm.

