La sequedad vaginal es una condición médica común que puede afectar a mujeres de todas las edades, aunque es más común durante la menopausia. Se caracteriza por la disminución de la lubricación natural de la vagina, lo que puede causar molestias y dificultar las relaciones sexuales.
¿Por qué se produce?
Puede ser causada por diversos factores, como cambios hormonales durante la menopausia, medicamentos específicos, falta de estimulación apropiada durante las relaciones sexuales, estrés, ansiedad, o situaciones especiales tales como tratamientos oncológicos, radioterapia o quimioterapia entre otros. También puede ocurrir en mujeres más jóvenes debido al uso de anticonceptivos orales, desequilibrios hormonales u otras condiciones de salud.
¿Cómo se trata?
El tratamiento de la sequedad vaginal puede variar según la causa subyacente y las necesidades individuales de cada paciente.
Algunas opciones de tratamiento pueden incluir:
Terapia hormonal local
Se pueden utilizar cremas, tabletas y óvulos vaginales que contienen estrógenos (preferiblemente Promestrieno) para restaurar la lubricación y mejorar la salud vaginal. Los efectos comienzan a notarse al mes de tratamiento. El mantenimiento prolongado de su uso (de por vida) evita que reaparezcan los síntomas, sobre todo en pacientes menopáusicas.
Hidratantes vaginales
Son productos que se aplican regularmente para mantener la hidratación y aliviar la sequedad. Mantienen el contenido de agua de la vagina. Se pueden usar más de dos o tres veces semanales y también fuera de las relaciones sexuales. Son eficaces para tratar los síntomas de sequedad.
Lubricantes durante las relaciones sexuales
Ayudan a reducir la fricción y por consecuente la irritación local, mejorando el confort durante las relaciones íntimas. Están disponibles a base de agua, silicona o glicerina. Se prefieren los lubricantes a base de agua o silicona porque disminuyen el riesgo de rotura del preservativo. Se usan solo con la relación sexual. Es importante no utilizar lubricantes que contengan perfumes, colorantes o aquellos con acción espermicida porque alteran la integridad del epitelio vaginal y vulvar. Tampoco el uso de lidocaína en gel ya que disminuye la sensibilidad local, solapando el dolor o lesiones producidas durante la relación sexual con penetración vaginal.
Modificaciones en el estilo de vida
- Evitar el uso de productos irritantes o alergénicos en la zona genital
- Mantener una buena higiene
- Eliminar el “consumo de tabaco” que tiene un efecto directo sobre el epitelio de la vagina, disminuyendo la irrigación sanguínea y por lo tanto la lubricación.
Es importante destacar que, si una paciente está experimentando sequedad vaginal u otras molestias genitales, es esencial buscar atención médica especializada para un diagnóstico adecuado y un plan de tratamiento personalizado.
Clínica Privada Gallia cuenta con Ginecólogos especializados en salud sexual que pueden ofrecer la mejor opción de tratamiento para mejorar la calidad de vida sexual de la paciente.



