Los exámenes médicos tienen por finalidad detectar lo más temprano posible cualquier patología. Existen esquemas bien determinados de cuándo y con qué periodicidad se deben realizar mamografías en la mujer, tenga o no antecedentes de riesgo. Sin embargo, y sin querer para nada reemplazar a los estudios especializados, contamos con la posibilidad de efectuar el auto-examen de mamas que sirve para detectar, más allá de lo protocolizado, alguna alteración que pueda indicar la presencia de cierta enfermedad.
¿Cómo debo hacer el examen mamario?
El auto-examen mamario debe realizarse una vez al mes, luego de pasados unos 4 ó 5 días de la menstruación, ya que en este momento los senos se encuentran más deshinchados, menos sensibles y se facilita detectar cualquier anormalidad. Acostada cómoda y sin apuros, utilizando para cada mama la mano opuesta, se presiona en forma suave, pero con firmeza el seno que se examina. Es recomendable realizar un recorrido prefijado, “caminando” con los dedos en sentido horario o antihorario, con el objeto de no pasar por alto áreas sin explorar. Terminado este paso de cada lado, debe sentarse y, de nuevo utilizando la mano contralateral en cada caso, se examinarán las axilas. Empujando en forma bastante firme hacia arriba, de cada lado, se podrá llegar al vértice de las mismas, y desde allí, en forma descendente, buscar con los dedos si se encuentra alguna formación, bulto o endurecimiento que llame la atención.
Otro ejercicio de importancia es, simplemente, darse unos minutos para observarse frente a un espejo con los brazos a los costados, continuar observándose mientras se los va desplegando hacia arriba, ponerlos horizontales y, lentamente, llevarlos por los lados hasta que se encuentren arriba de la cabeza. Durante todo este proceso se deberá controlar que no se produzcan en las mamas arrugas, hoyuelos, hundimientos de los pezones o asimetrías en el movimiento.
Momento de consultar al Ginecólogo
Si algo fuera de lo normal se detectara, será entonces el momento de adelantar la próxima consulta al ginecólogo para ver de qué puede tratarse. Si bien el cáncer de mamas ha sido siempre relacionado con las pacientes de mayor edad es frecuente encontrarlo en mujeres jóvenes. Por este motivo, y conociendo lo útil de los estudios de prevención, se recomienda no olvidar estos consejos ni dejar pasar por alto las dudas que se planteen.


